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Estrategias tributarias
Asesoramiento de empresas

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GACETA FISCAL - JULIO 2011 Fecha: 18/07/2011

OMISIÓN DE PRESENTAR DECLARACIONES JURADAS NO ES DELITO PENAL

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económica resolvió que no se configura el delito penal de evasión fiscal previsto en el art. 1 de la Ley Penal Tributaria, por el hecho de haberse omitido presentar declaraciones juradas.
 
De esta forma, la Sala A de la Cámara excluyó del tipo penal a la falta de presentación, siendo que el art. 1 establece como elementos del tipo la existencia de “declaraciones engañosas, ocultaciones maliciosas o cualquier otro ardid o engaño”.
 
La Cámara revocó la decisión del Tribunal inferior que ordenaba el procesamiento de los imputados, estableciendo que “el comportamiento que la ley describe como declaración engañosa, ocultación maliciosa o cualquier otro ardid o engaño, no puede entenderse incurrido por el mero incumplimiento al deber de presentar una declaración jurada que el organismo de recaudación puede igualmente exigir. La omisión no tiene tampoco idoneidad para evadir tributos puesto que, en ese caso, el organismo de recaudación tiene facultad para proceder a determinar de oficio la materia imponible.”
 
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico, Sala A,  Incidente de Apelación contra el punto I del auto de 30.12.2010 interpuesto por el Dr. Juan Pablo Marrocchi. Causa Nº 549.2006. “Taranco Fernando Fabián, Taranco Carlos Alberto, Daltar S.A. s/ Infracción Ley 24.769, 13/04/2011.

 
DEDUCCIÓN DE MALOS CRÉDITOS EN EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS
La Cámara de Apelaciones confirmó la Resolución del Tribunal Fiscal de la Nación en relación a la impugnación de las deducciones de tres deudores incobrables efectuadas por el contribuyente en el impuesto a las ganancias, mientras que revocó el pronunciamiento del Tribunal Fiscal en relación a otros 2 deudores que se encontraban en estado de cesación de pagos.
 
Para así decidirlo, la Sala V estableció que “Cabe señalar que a los fines de la deducción de "malos créditos", conforme lo prevé el artículo 87 inciso b) de la Ley de Impuesto a las Ganancias, en concordancia con el artículo 136 del decreto reglamentario, deben verificarse los siguientes requisitos: que los créditos tengan origen en operaciones comerciales propias del giro del contribuyente; que se verifique alguno de los parámetros de incobrabilidad comprendidos en la normativa; y que la referida incobrabilidad corresponda al ejercicio en que se produzca la misma”
 
En función de eso, sostuvo que si bien “la realización de gestiones extrajudiciales debidamente documentadas y/o judiciales, tendientes a efectivizar su crédito, tales como envíos de avisos de deuda, cortes del servicio y retiro del medidor en los términos del reglamento del servicio o el envío de cartas documento bajo apercibimiento de promover acciones judiciales, podían justificar la deducción de malos créditos”, debe “tenerse en cuenta si, debido a la significación de los créditos, la persecución judicial de éstos resulta "antieconómica"”.
 
De acuerdo con la Sala V, efectuado este análisis y de la prueba rendida en autos, no surge que los créditos deducidos por el contribuyente configurasen “malos créditos”.
 
Por su parte, para revocar el pronunciamiento en relación a los otros 2 deudores, entendió que el único requisito para la deducción de los créditos era la cesación de pagos –tal como estaba previsto en el texto original del artículo 136 del Decreto Nº 1344/98–, sin que fuera necesaria la verificación del crédito en los respectivos concursos.
 
Asimismo, la Sala V confirmó la multa impuesta, ordenando se ajuste el monto a la reducción de la base determinada en la sentencia.
 
Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal, Sala V. “Sullair Argentina SA (TF 24732-I) c/DGI”. 21/03/2011

PRESENTACIÓN DE LA DECLARACIÓN JURADA EN CERO CONFIGURA ARDID IDÓNEO

La Cámara Penal Económico confirmó el procesamiento sin prisión preventiva de los responsables de la sociedad por haber presentado las declaraciones juradas en cero y luego presentarlas con el impuesto correcto.
 
En la causa, los imputados alegaron la ignorancia –por haber recibido asesoramiento tributario incorrecto- de que dicha conducta podía constituir delito. No obstante, solamente pretendían postergar el pago del impuesto debido y, en este caso, comenzarían a devengarse intereses.
 
Este error basado en el mal asesoramiento profesional tiene el alcance de lo que la doctrina llama “error sobre la prohibición” o “error sobre la antijuridicidad” que en este caso no se acreditó por negativa del profesional interviniente de haber brindado ese asesoramiento.
 
La Cámara afirmó “que para que el asesoramiento profesional pueda admitirse como excluyente de la comprensión de la desaprobación jurídico-penal del acto, aquél debe provenir de una fuente de información que reúna la calidad de “idónea” o “fiable” respecto de la materia por la cual se requirió la información, de manera que pueda considerarse correctamente despejada la duda sin necesidad de recurrir a otra fuente de información que corrobore, o descarte, el asesoramiento anterior."
 
Cámara Nacional en lo  Penal Económico, Sala B. “Kofoed, Alejandro De la iglesia, Hector Raul, contribuyente FARLIN S.A. s/ evasión tributaria simple”, 15/03/2011 

 
  SUPLEMENTO LABORAL

PAUTAS PARA CONFIGURAR UN DESPIDO CON CAUSA.

Nuestra experiencia nos señala que hay que tener en cuenta varios aspectos al momento de decidir despedir a un empleado con causa y que ello implique no tener la obligación de indemnizar por parte de su empleador.
 
En primer lugar hay que resaltar que nuestros tribunales, cada vez con mayor frecuencia, están señalando que la sanción del despido  se debe considerar como la última alternativa , lo que nos obliga a ser cada vez más cautelosos a la hora de establecer las causas de la extinción de la relación laboral.
 
Analicemos este punto. La Ley de contrato de trabajo otorga al empleador la facultad de ejercer el poder disciplinario pero esta facultad tiene límites y nuestros Tribunales son cada vez más estrictos al momento de analizar los mismos.
 
No debemos olvidar que si se despide a un empleado con causa y al ser analizada la misma por la Justicia Laboral, el Tribunal entiende que el motivo invocado no es de gravedad suficiente para justificar la extinción de la relación laboral, el empleador está obligado a  indemnizar al trabajador así como también a pagar las multas y costas devengadas por el litigio.
 
Es por ello que hay que tener en cuenta que " la a aplicación de sanciones debe adecuarse a criterios racionales, evitando pasar bruscamente de la indulgencia al rigor, de la benignidad a la existencia estricta lo que hace necesaria, a veces, una progresión en las sanciones” (Guisado. Moroni. 21564/03. Mariani, Fabiana Isabel c/ Hoteles Sheraton de Argentina S.A.C. s/ Despido. 28/10/05 s.d.90894. CAMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO. Sala IV.
 
En efecto los jueces a cargo de la Sala IX de la excma Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo establecieron en le expediente Paz Clara Gisele c/ Residencia Juncal S.A. s/ despido  que " el empleador debe ajustar su conducta a los efectos de ejercer su poder disciplinario a las disposiciones emanadas del art.67 LCT, debiendo sancionar al trabajador en forma proporcion  a la falta cometida y teniendo como última alternativa la sanción del despido”
 
Vale decir que  a la hora de decidir despedir con causa  a un empleado debemos, antes que nada, fijarnos en su legajo y verificar los siguientes aspectos:
 
1) Si el empleado ha cometido otras faltas y si por ellas ya ha sido sancionado. Ello para evaluar si hemos agotada la escala sancionatoria para poder llegar al despido.  En este punto debemos recordar que el empleador puede aplicar desde apercibimientos como suspensiones sin goce de sueldo;
 
2) En el caso que el empleado no tenga sanciones anteriores, debemos evaluar si la falta que invocamos es tal grave que por sí sola justifique el despido.  Dicho en otras palabras: ¿Es la falta del trabajador  proporcional al despido?
 
3) Por último y no por ello de menor importancia, tiene que existir una contemporaniedad entre la falta del trabajador y la comunicación de su despido.

 

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